Email Marketing. Potente, por favor.


Son infinitas las ocasiones que utilizamos email marketing en nuestras empresas y marcas. O al menos, mailing lists. Sí, son extremadamente cómodas. Hasta ahí, todos de acuerdo.

Pero no debemos confundir cómodo con atractivo. Y muchas veces, los mails que se envían con estos sistemas, no lo son en absoluto.

La finalidad última de cualquier mensaje enviado en una de estas acciones es conseguir atraer la atención hacia nuestro producto y/o mensaje, y en muchos casos, incluso que desemboque en una compra. Si el mensaje no está suficientemente cuidado y elaborado, difícilmente conseguiremos estos objetivos. Incluso es posible que despertemos una reacción contraria hacia nuestra marca, transmitiendo una imagen de dejadez e impersonalidad, de marca poco cercana a nuestros públicos.

Hace mucho tiempo que el email marketing va de la mano de las estrategias de social media dentro de lo que se ha dado en llamar Inbound Marketing (para mí, la clara evolución del Marketing experiencial).

Pues bien, si en nuestra estrategia de social media buscamos crear un feedback con nuestros públicos, dar una imagen cercana, personal, humana de nuestra marca, nuestros mailings deben reflejar exactamente lo mismo.

Herramientas como Mailchimp (en la imagen) o Mailrelay, nos facilitarán mucho el trabajo.

Por ello, hay algunos aspectos que debemos tener en cuenta:

1. LISTA DE DESTINATARIOS que esté actualizada, y además con los diferentes TARGETS bien definidos.

2. Un toque HUMANO. A nadie le gusta recibir mensajes impersonales, que den la impresión (bueno, más bien que certifiquen) que ha sido enviado por algún robot. Suelen generarnos un efecto rebote y poco interés respecto a su contenido.

3. ASUNTO que sea claro, conciso y llamativo. Son muchos los mails que son o no leídos en función del asunto. Utiliza menos de 50 caracteres y procura que sea un mensaje que llame la atención e invite a leer el correo.

4. AVISA a tus destinatarios. Antes de que reciban tus campañas de email marketing, infórmales sobre qué tipo de contenidos les harás llegar. Seguro que a tí tampoco te gusta que te bombardeen con contenidos vía email que no habías solicitado o en los que no te habías inscrito -y así, de paso, evitas que te marquen como spam-.

5. SUBTÍTULO o resumen. Procura que sea tan llamativo como el asunto, eso sí, sírvete de él para dar a tu receptor más información sobre qué le espera dentro del cuerpo del email. Debes informar a la vez que sigues captando la atención de tu lector.

6. CTA. Por supuesto, no olvidemos que el fin último de tu mailing será en muchos casos conseguir que el destinatario ejecute una acción concreta. Por ello, sitúa tu ‘llamada a la acción’ (Call-To-Action) en una posición visible, en la zona superior, para facilitar que el destinatario la pueda ver sin necesidad de hacer scroll. (Ah! Y por favor, la era del ‘click aquí’ ya la hemos superado, gracias).

7. OPTIMIZADO para móvil. Es de esas cosas que, en pleno 2014, ya casi sobra decir. Todos consumimos a través de nuestro móvil/tablet. Sobre todo, los servicios de mensajería. Entonces, ¿no vamos a optimizar nuestro mailing?

8. PERSONALIZADO. Si ya le hemos dado un toque humano usando nuestro nombre, cuenta de email, firma, etc. ¿No vamos a personalizar el envío? A todos nos molesta recibir correos genéricos, pero sin embargo, a todos -o casi- nos crea una sensación positiva que el email vaya personalizado con nuestro nombre (totalmente descartado aquello de: querido/a señor/a). Conseguiremos una experiencia más positiva, y sobre todo, más conversiones.

9. DA OPCIONES. Tus receptores deberían poder escoger la frecuencia con la que te diriges a ellos, los contenidos que les envías o simplemente, la posibilidad de recibir o no tus envíos. De todas formas, no hagas mailings demasiado frecuentes, o acabarás consiguiendo que tus emails sean percibidos como spam.

10. MIDE. Monitoriza, analiza…Haz un seguimiento de tus envíos, porcentaje de leídos por cada envío, conversiones conseguidas, etc. en función de diferentes aspectos como día de la semana, hora de envío, tipo de contenido… Eso te permitirá ir mejorando no sólo tus envíos, sino -y más importante todavía- la experiencia que creas en tu receptor.